Agendar ponencias, sesiones individuales o consultas:
Hay una diferencia importante entre comprender una conducta y justificarla.
Muchas personas creen que si intentamos entender por qué alguien actuó de determinada manera, estamos aprobando lo que hizo. Sin embargo, comprender y justificar son cosas completamente distintas.
Comprender implica observar una situación con mayor profundidad. Intentar descubrir qué creencias, experiencias, miedos o necesidades pudieron influir en una conducta.
Justificar, en cambio, significa considerar que una acción estuvo bien o que no debe tener consecuencias.
Podemos comprender que una persona haya actuado desde el miedo sin justificar el daño que provocó.
Podemos comprender que alguien haya aprendido ciertos comportamientos en su historia sin aceptar que los repita indefinidamente.
Podemos comprender sin permitir.
Podemos comprender sin tolerar.
Podemos comprender y aun así elegir alejarnos.
Con el tiempo descubrí que comprender a las personas no siempre cambia lo que hicieron, pero sí cambia la claridad con la que tomamos nuestras decisiones.
Y muchas veces esa claridad es el comienzo de relaciones más sanas y de una vida más consciente.
Comprender una conducta puede ayudarte a sanar.
Justificarla puede hacerte permanecer donde ya no deberías estar.
— Catalina Vera